¿Puedo confiar en la cosmética natural?

2 Mar 2019 | Probando productos | 0 Comentarios

Cada día somos más los que nos cambiamos de bando, bien porque tenemos la piel delicada y la cosmética tradicional nos causa alergia, bien porque descubrimos los innumerables beneficios que la cosmética natural nos proporciona o bien porque somos conscientes con nuestro planeta y preferimos consumir productos que no sean perjudiciales para él ni en su producción ni en su reciclado.

Muchos de nosotros somos fieles consumidores de la cosmética natural, otros estaréis pensando: ¿eso funciona? ¿qué es eso? ¿ponerse yogur en la cara y pepino en los ojos? En realidad es un poco más complejo y efectivo.

¿Qué es cosmética natural?

Siento comunicaros que no hay una definición determinada ni única para la cosmética natural, pero es un tipo de cosmética alternativa a la tradicional en la que los ingredientes que la componen son, en su mayoría, de origen natural, tanto vegetal como animal.

¡Ojo! Ésto no quiere decir que todos los ingredientes sean de origen natural.

Podemos encontrar en un comercio una crema con aceite de argán que vendan como cosmética natural pero que al fijamos en su INCI veamos toda clase de ingredientes tóxicos como derivados del petróleo, siliconas o fragancias sintéticas. Para mi eso no debería ser cosmética natural, al menos no debería ser legal venderlo como tal.

¿Qué es la cosmética orgánica/bio/eco?

También se la encasilla en la cosmética natural, la diferencia es que está regulada. Sabemos que de sus ingredientes al menos un pequeño porcentaje procede de la agricultura ecológica  y que en su composición no debe aparecer ningún tipo de ingrediente dañino como los derivados del petróleo, pesticidas, etc. Para mí esta es la verdadera cosmética natural.

En la composición de la cosmética orgánica siempre o casi siempre vamos a encontrar algún ingrediente de origen químico. La química no tiene por qué ser mala, de hecho es necesaria en muchos cosméticos. La necesitamos, por ejemplo, para que nuestros productos no se echen a perder ni crezcan microorganismos en ellos. Lo que tenemos que tener claro es que esos ingredientes de origen químico en cosmética orgánica no van a ser dañinos para nosotros.

Para regular todo esto aparecieron las certificaciones. ¿Cuál es el problema? Que prácticamente cada país tiene un sello distinto con criterios propios.

Principales certificados de cosmética orgánica:

  • EcoCert en Francia: actualmente es uno de los más exigentes del mercado.
  • Cosmebio también desde Francia.
  • BDIH desde Alemania.
  • Soil Association desde Reino Unido.
  • ICEA desde Italia.
  • Ecogarantie desde Bélgica.
  • ACENE desde España.

Criterios generales de los certificados de cosmética natural:

Cada uno tiene sus porcentajes en composición de cosméticos y criterios específicos, pero podemos decir a grandes rasgos que todos ellos aseguran:

  • La obtención de las materias primas de manera natural y ecológica con el uso de un porcentaje de ingredientes provenientes de la agricultura ecológica e ingredientes producidos por animales como leche, propóleo, miel, etc.
  • El envasado reciclable.
  • Un uso muy restringido de químicos
  • La prohibición de ingredientes dañinos y tóxicos para la salud como petroquimicos, colorantes sintéticos, ingredientes irradiados, metales pesados y demás.
  • La prohibición de testar cosméticos en animales.
  • Y un largo etc.

¿Toda la cosmética orgánica es vegana?

No, no toda la cosmética orgánica es vegana. La cosmética vegana asegura el uso de únicamente ingredientes vegetales en su formulación y, por supuesto, de que nada haya sido testado en animales. Si es lo que buscáis entonces fijaos en sellos como:

  • Vegan Society.
  • Leaping Bunny (cruelty-free).

¿Si no tiene certificación no es de fiar?

No tiene por qué. Una crema puede ser orgánica y no tener certificado. Obtener certificaciones no es nada fácil ni barato, con lo que podemos encontrarnos cosméticos que tengan un INCI impecable y que no tengan ningún certificado, pero para esto debemos ser capaces de leer un INCI, y esto, amigos, no es nada sencillo, así que lo voy a dejar para otro post.

Si no sabemos leer un INCI es mejor recurrir a cosmética certificada que nos asegure que lo que estamos comprando y aplicando en nuestro cuerpo es “real”.

En definitiva, os animo a consumir cosmética orgánica, los beneficios son numerosos para nuestra piel y para nuestro planeta, las texturas y las sensaciones no tienen nada que ver con la cosmética tradicional, son muchísimo mejores y no sólo eso, sino que cada vez vas a ver tu piel mejor, uso tras uso, lo vais a notar tanto con una crema para el cuerpo como con una sombra de ojos.

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